CHAPTER # 4 - Duelo

No tengo la fortaleza necesaria para afrontar tu partida, ya no soy la misma; cambie totalmente en solo unas horas… aún no me dejan verte por una última vez, mi hermano ha decidido que espere un poco más…
- ¿Es necesario que espere? - preguntaba confusa a mi hermano –
- Solo un poco más – decía frotando sus ojos - ¿estás bien con que sea Endou el que le diga? –
Asentí enseguida….
- Si fuera por mí, nunca podría decirle – respondí llorando - ¿cómo puedo decirle algo que no creo? - preguntaba mientras mi hermano me abrazaba –
Shirou, quiero decirte tantas cosas ahora, quiero que entres por aquella puerta y todo sea como antes….aunque debo enfrentarlo, en unas horas estaremos en la funeraria, allí debo despedirme de ti para siempre, pero no quiero…
- Dejaré a Miharu con los padres de Endou – me dijo mi hermano –
- ¿Eh? – susurré –
- Ya que todos están aquí – continuó mientras señalaba el lugar –
- Supongo que es lo mejor – dije al fin –
¿De verdad está pasando todo esto? Me pregunto mil veces en mi mente, no entiendo por qué no lograste regresar a casa, ¿por qué tengo que dejarte ir así? Quizás suene intransigente pero no podré ser la misma a menos que estés a mi lado…
Empiezo a recorrer lentamente cada espacio de nuestra casa, duele porque en cada parte hay un recuerdo tuyo, colores, luces, todo me recuerda a ti…cuando llegamos por primera vez aquí…no teníamos mucho, pero entre los dos logramos todo lo que veo ahora….
Ya es hora de irnos, veo a Endou bajar con el niño en brazos, se veían algo tristes pero debo admitir que también estaban tranquilos, a pesar de las circunstancias;
- ¿Cómo te fue? – le pregunta mi hermano –
- Mejor, creo que no se podía – contestó casi en susurros - tienes un niño muy valiente – me dijo sonriendo – aunque no creo que lo haya entendido del todo, logrará asimilarlo –
¿Escuchaste eso? No me imagino que hablarían pero al parecer nuestro hijo ha entendido que ocurre, es muy inteligente a su corta edad y creo que no se compara contigo, ni conmigo…
Me despido nuevamente de él, me sonríe haciéndole prometerle que regresaré pronto…
- Mamá – llama cuando estoy a punto de salir –
- ¿Pasa algo? -
- Papá estará bien – sonrió - no te preocupes –
Asentí enseguida y sin darme cuenta correspondí a su sonrisa…
Aquellas palabras, aliviaron un poco el dolor que tenía, es cierto, estarás bien ahora, pero quizás estés solo, quizás nos extrañes no solo a nosotros sino a todos… ¿Cómo podría saberlo? No sé qué hay detrás de la muerte.
Finalmente llegamos a la funeraria; el lugar donde has estado en estas casi 48 horas, se acerca el momento de despedirnos, mi corazón duele cada vez más.
Mi hermano entra primero, mientras lo espero unos momentos junto a Natsumi y Aki…
- No te demores mucho – dijo mi hermano al salir – lo llevaran a la sala de cremación hoy mismo –
Al fin podré verte…
Me acerco lentamente, es un lugar frio, ahí estás, recostado en una camilla, ya te han cambiado de ropa, estás pálido sin embargo tengo la impresión que estuvieses solo durmiendo, tan tranquilo, como siempre;
- Sabes – comienzo a hablarte mientras toco tu rostro – te lo he dicho muchas veces. Pero no puedo evitarlo, y aunque no puedas escucharlo ahora…Te amo – dije mientras comenzaba a llorar – te amo y siempre será así, aunque ya no estés a mi lado –
Lloraba en silencio, mientras pedía que esto solo fuera un sueño, una pesadilla que acabaría con solo abrir los ojos. Ahora tomo tu mano y me acerco lentamente para darte un pequeño beso en la frente.
- Te amo – repito por última vez –
- Haruna – llama mi hermano – ya es hora –
Hoy la fatalidad llegó a mi vida nuevamente, primero fueron mis padres y ahora eres tú ¿Será que en algún momento podré aprender a aceptar que no estás?

No tengo la fortaleza necesaria para afrontar tu partida, ya no soy la misma; cambie totalmente en solo unas horas… aún no me dejan verte por una última vez, mi hermano ha decidido que espere un poco más…
- ¿Es necesario que espere? - preguntaba confusa a mi hermano –
- Solo un poco más – decía frotando sus ojos - ¿estás bien con que sea Endou el que le diga? –
Asentí enseguida….
- Si fuera por mí, nunca podría decirle – respondí llorando - ¿cómo puedo decirle algo que no creo? - preguntaba mientras mi hermano me abrazaba –
Shirou, quiero decirte tantas cosas ahora, quiero que entres por aquella puerta y todo sea como antes….aunque debo enfrentarlo, en unas horas estaremos en la funeraria, allí debo despedirme de ti para siempre, pero no quiero…
- Dejaré a Miharu con los padres de Endou – me dijo mi hermano –
- ¿Eh? – susurré –
- Ya que todos están aquí – continuó mientras señalaba el lugar –
- Supongo que es lo mejor – dije al fin –
¿De verdad está pasando todo esto? Me pregunto mil veces en mi mente, no entiendo por qué no lograste regresar a casa, ¿por qué tengo que dejarte ir así? Quizás suene intransigente pero no podré ser la misma a menos que estés a mi lado…
Empiezo a recorrer lentamente cada espacio de nuestra casa, duele porque en cada parte hay un recuerdo tuyo, colores, luces, todo me recuerda a ti…cuando llegamos por primera vez aquí…no teníamos mucho, pero entre los dos logramos todo lo que veo ahora….
Ya es hora de irnos, veo a Endou bajar con el niño en brazos, se veían algo tristes pero debo admitir que también estaban tranquilos, a pesar de las circunstancias;
- ¿Cómo te fue? – le pregunta mi hermano –
- Mejor, creo que no se podía – contestó casi en susurros - tienes un niño muy valiente – me dijo sonriendo – aunque no creo que lo haya entendido del todo, logrará asimilarlo –
¿Escuchaste eso? No me imagino que hablarían pero al parecer nuestro hijo ha entendido que ocurre, es muy inteligente a su corta edad y creo que no se compara contigo, ni conmigo…
Me despido nuevamente de él, me sonríe haciéndole prometerle que regresaré pronto…
- Mamá – llama cuando estoy a punto de salir –
- ¿Pasa algo? -
- Papá estará bien – sonrió - no te preocupes –
Asentí enseguida y sin darme cuenta correspondí a su sonrisa…
Aquellas palabras, aliviaron un poco el dolor que tenía, es cierto, estarás bien ahora, pero quizás estés solo, quizás nos extrañes no solo a nosotros sino a todos… ¿Cómo podría saberlo? No sé qué hay detrás de la muerte.
Finalmente llegamos a la funeraria; el lugar donde has estado en estas casi 48 horas, se acerca el momento de despedirnos, mi corazón duele cada vez más.
Mi hermano entra primero, mientras lo espero unos momentos junto a Natsumi y Aki…
- No te demores mucho – dijo mi hermano al salir – lo llevaran a la sala de cremación hoy mismo –
Al fin podré verte…
Me acerco lentamente, es un lugar frio, ahí estás, recostado en una camilla, ya te han cambiado de ropa, estás pálido sin embargo tengo la impresión que estuvieses solo durmiendo, tan tranquilo, como siempre;
- Sabes – comienzo a hablarte mientras toco tu rostro – te lo he dicho muchas veces. Pero no puedo evitarlo, y aunque no puedas escucharlo ahora…Te amo – dije mientras comenzaba a llorar – te amo y siempre será así, aunque ya no estés a mi lado –
Lloraba en silencio, mientras pedía que esto solo fuera un sueño, una pesadilla que acabaría con solo abrir los ojos. Ahora tomo tu mano y me acerco lentamente para darte un pequeño beso en la frente.
- Te amo – repito por última vez –
- Haruna – llama mi hermano – ya es hora –
Hoy la fatalidad llegó a mi vida nuevamente, primero fueron mis padres y ahora eres tú ¿Será que en algún momento podré aprender a aceptar que no estás?
Comentarios
Publicar un comentario